Artículo 37.
Para alcanzar los fines señalados en el artículo anterior, el sistema
educativo deberá disponer de profesores de las especialidades correspondientes y de
profesionales cualificados, así como de los medios y materiales didácticos precisos para
la participación de los alumnos en el proceso de aprendizaje. Los centros deberán contar
con la debida organización escolar y realizar las adaptaciones y diversificaciones
curriculares necesarias para facilitar a los alumnos la consecución de los fines
indicados. Se adecuarán las condiciones físicas y materiales de los centros a las
necesidades de estos alumnos.
La atención a los alumnos con necesidades educativas especiales se
iniciará desde el momento de su detección. A tal fin, existirán los servicios
educativos precisos para estimular y favorecer el mejor desarrollo de estos alumnos, y las
Administraciones educativas competentes garantizarán su escolarización.
La escolarización en unidades o centros de Educación Especial sólo se
llevará a cabo cuando las necesidades del alumno no puedan ser atendidas por un centro
ordinario. Dicha situación será revisada periódicamente, de modo que pueda favorecerse,
siempre que sea posible, el acceso de los alumnos a un régimen de mayor integración.
Las Administraciones educativas regularán y favorecerán las
participación de los padres o tutores en las decisiones que afecten a la escolarización
de los alumnos con necesidades educativas especiales.
TÍTULO II
DE LAS ENSEÑANZAS DE RÉGIMEN ESPECIAL
CAPÍTULO PRIMERO
De las enseñanzas artísticas
Artículo 38.
Las enseñanzas artísticas tendrán como finalidad proporcionar
a los alumnos una formación artística y garantizar la cualificación de los futuros
profesionales de la música, la danza, el arte dramático, las artes plásticas y el
diseño.
Sección primera. De la música y de la danza
Artículo 39.
Las enseñanzas de música y danza comprenderán tres grados:
Grado elemental, que tendrá cuatro años de duración.
Grado medio, que se estructurará en tres ciclos de dos cursos académicos
de duración cada uno.
Grado Superior, que comprenderá un solo ciclo cuya duración de
determinará en función de las características de estas enseñanzas.
Los alumnos podrán, con carácter excepcional, y previa orientación del
profesorado, matricularse en más de un curso académico cuando así lo permita su
capacidad de aprendizaje.
Para ejercer la docencia de las enseñanzas de régimen especial de
música y danza será necesario estar en posesión del título de Licenciado, Ingeniero o
Arquitecto, o titulación equivalente, a efectos de docencia, y haber cursado las materias
pedagógicas que se establezcan.
Para el establecimiento del currículo de estas enseñanzas se estará a
lo dispuesto en el artículo 4º de esta ley.
Con independencia de lo establecido en los apartados anteriores, podrán
cursase en escuelas específicas, sin limitación de edad, estudios de música o de danza,
que en ningún caso podrán conducir a la obtención de títulos con validez académica y
profesional y cuya organización y estructura serán diferentes a las establecidas en
dichos apartados. Estas escuelas se regularán reglamentariamente por las Administraciones
educativas.
Artículo 40.
Para el grado elemental de las enseñanzas de música y danza podrán
establecerse por parte de las Administraciones educativas criterios de ingreso que
tendrán en cuenta, entre otras circunstancias, la edad idónea para estas enseñanzas.
Para acceder al grado medio de las enseñanzas de música y danza será
preciso superar una prueba específica de acceso. Podrá accederse igualmente a cada curso
sin haber superado los anteriores siempre que, a través de una prueba, el aspirante
demuestre tener los conocimientos necesarios para cursar con aprovechamiento las
enseñanzas correspondientes.
Se accederá al grado superior de las enseñanzas de música y danza si se
reúnen los siguientes requisitos:
Estar en posesión del título de Bachiller.
Haber aprobado los estudios correspondientes al tercer ciclo de grado
medio.
Haber superado la prueba específica de acceso que establezca el Gobierno,
en la cual deberá demostrar el aspirante los conocimientos y habilidades profesionales
necesarios para cursar con aprovechamiento las enseñanzas correspondientes.
No obstante lo previsto en el apartado anterior, será posible acceder al
grado superior de estas enseñanzas sin cumplir los requisitos académicos establecidos
siempre que el aspirante demuestre tener tanto los conocimientos y aptitudes propios del
grado medio como las habilidades específicas necesarias para cursar con aprovechamiento
las enseñanzas correspondientes.
Artículo 41.
Las Administraciones educativas facilitarán al alumnado la posibilidad de
cursar simultáneamente las enseñanzas de música o danza y las de régimen general. A
este fin, se adoptarán las oportunas medidas de coordinación respecto a la organización
y ordenación académica de ambos tipos de estudios, que incluirán, entre otras, las
convalidaciones y la creación de centros integrados.
Los alumnos que hayan terminado el tercer ciclo del grado medio obtendrán
el título de Bachiller si superan las materias comunes al Bachillerato.
Artículo 42.
Al término del grado elemental se expedirá el correspondiente
certificado.
La superación del tercer ciclo del grado medio de música o danza dará
derecho al título profesional de la enseñanza correspondiente.
Quienes hayan cursado satisfactoriamente el grado superior de dichas
enseñanzas tendrán derecho al título superior en la especialidad correspondiente, que
será equivalente a todos los efectos al título de Licenciado Universitario.
Las Administraciones educativas fomentarán convenios con las
Universidades al fin de facilitar la organización de estudios de tercer ciclo destinados
a los titulados superiores a que se refiere el apartado anterior.
Sección segunda. Del arte dramático
Artículo 43.
Las enseñanzas de arte dramático comprenderán un solo grado de
carácter superior, de duración adaptada a las características de estas enseñanzas.
Para ejercer la docencia de las enseñanzas de régimen especial
de arte dramático será necesario estar en posesión del título de Licenciado, Ingeniero
o Arquitecto o titulación equivalente, a efectos de docencia, y haber cursado las
materias pedagógicas que se establezcan.
Podrán también establecerse enseñanzas de Formación Profesional
específica relacionadas con el arte dramático.
Para el establecimiento del currículo de estas enseñanzas se estará a
lo dispuesto en el artículo 4º de esta ley.
Artículo 44.
Para acceder a las enseñanzas de arte dramático será preciso:
Estar en posesión del título de Bachiller.
Haber superado la prueba específica que al efecto establezca el Gobierno
y que valorará la madurez, los conocimientos y las aptitudes necesarias para cursar con
aprovechamiento estas enseñanzas.
No obstante lo previsto en el apartado anterior, será posible acceder al
grado superior de estas enseñanzas sin cumplir los requisitos académicos establecidos
siempre que el aspirante demuestre las habilidades específicas necesarias para cursarlas
con aprovechamiento.
Artículo 45.
Quienes hayan superado las enseñanzas de arte dramático tendrán derecho
al título superior de Arte Dramático, equivalente a todos los efectos al título de
Licenciado Universitario.
Las Administraciones educativas fomentarán convenios con las
Universidades a fin de facilitar la organización de estudios de tercer ciclo destinados a
los titulados superiores a que se refiere el apartado anterior.
Sección tercera. De las enseñanzas de las artes plásticas y de
diseño
Artículo 46.
Las enseñanzas de las artes plásticas y de diseño
comprenderán estudios relacionados con las artes aplicadas, los oficios artísticos, el
diseño en sus diversas modalidades y la conservación y restauración de bienes
culturales.
Artículo 47.
Las enseñanzas de artes plásticas y diseño se organizarán en
ciclos de formación específica, según lo dispuesto al efecto en el capítulo cuarto del
título primero de la presente ley, con las salvedades que se establecen en los artículos
siguientes.
Artículo 48.
Para acceder a los ciclos de grado medio propios de las enseñanzas de
artes plásticas y diseño será necesario, además de estar en posesión del título de
Graduado en Educación Secundaria, acreditar las aptitudes necesarias mediante la
superación de las pruebas que se establezcan.
Podrán acceder a los ciclos de grado superior propios de estas
enseñanzas quienes estén en posesión del título de Bachiller y superen las pruebas que
se establezcan. En dichas pruebas deberán acreditarse las aptitudes necesarias para
cursar el correspondiente ciclo con aprovechamiento. Estarán exentos de estas pruebas
quienes hayan cursado en el Bachillerato determinadas materias concordantes con los
estudios profesionales a los que se quiere ingresar.
No obstante lo previsto en los apartados anteriores, será posible acceder
a los grados medio y superior de estas enseñanzas sin cumplir los requisitos académicos
establecidos siempre que el aspirante demuestre tener tanto los conocimientos y aptitudes
propios de la etapa educativa anterior como las habilidades específicas necesarias para
cursar con aprovechamiento las enseñanzas correspondientes. Para acceder por esta vía a
ciclos formativos de grado superior se requerirá tener cumplidos los veinte años de
edad.
Los ciclos formativos a que se refiere este artículo incluirán fases de
formación práctica en empresas, estudios y talleres, así como la elaboración de los
proyectos que se determinen.
Artículo 49.
Los estudios correspondientes a la especialidad de Conservación y
Restauración de Bienes Culturales tendrán la consideración de estudios superiores. Los
alumnos que superen dichos estudios obtendrán el título de Conservación y Restauración
de Bienes Culturales, que será equivalente, a todos los efectos, al título de Diplomado
Universitario.
Tendrán la consideración de estudios superiores las enseñanzas de
diseño que oportunamente se implanten. Al término de dichos estudios se otorgará el
título de Diseño en la especialidad correspondiente, que será equivalente, a todos los
efectos, al título de Diplomado Universitario.
Asimismo, se podrán establecer estudios superiores para aquellas
enseñanzas profesionales de artes plásticas cuyo alcance, contenido y características
así lo aconsejen.
Para el acceso a los estudios superiores a que se refiere este artículo
se requerirá estar en posesión del título de Bachiller y superar una prueba de acceso
que establecerá el Gobierno, en la que se valorarán la madurez, los conocimientos y las
aptitudes para cursar con aprovechamiento estas enseñanzas.
Para el establecimiento del currículo de estas enseñanzas se estará a
lo dispuesto en el artículo 4º de esta ley.
CAPÍTULO II
De las enseñanzas de idiomas
Artículo 50.
Las enseñanzas de idiomas que se imparten en las Escuelas Oficiales
tendrán la consideración de enseñanzas de régimen especial a que se refiere esta ley.
La estructura de las enseñanzas de idiomas, sus efectos académicos y las
titulaciones a que den lugar serán las establecidas en la legislación específica sobre
dichas enseñanzas.
Para acceder a las enseñanzas de las Escuelas Oficiales de Idiomas será
requisito imprescindible hacer cursado el primer ciclo de la Enseñanza Secundaria
Obligatoria o estar en posesión de título de Graduado Escolar, del certificado de
escolaridad o de estudios primarios.
En las Escuelas Oficiales de Idiomas se fomentara especialmente el estudio
de los idiomas europeos, así como el de las lenguas cooficiales del Estado.
Las Escuelas Oficiales de Idiomas podrán impartir cursos para la
actualización de conocimientos y el perfeccionamiento profesional de las personas
adultas.
Las Administraciones educativas fomentarán también la enseñanza de
idiomas a distancia.
TÍTULO III
DE LA EDUCACIÓN DE LAS PERSONAS ADULTAS
Artículo 51.
El sistema educativo garantizará que las personas adultas puedan
adquirir, actualizar, completar o ampliar sus conocimientos y aptitudes para su desarrollo
personal y profesional. A tal fin, las Administraciones educativas colaborarán con otras
Administraciones públicas con competencias en la formación de adultos y, en especial,
con la Administración laboral.
De acuerdo con lo dispuesto en el apartado anterior, la educación de las
personas adultas tendrá los siguientes objetivos:
Adquirir y actualizar su formación básica y facilitar el acceso a los
distintos niveles del sistema educativo.
Mejorar su cualificación profesional o adquirir una preparación para el
ejercicio de otras profesiones.
Desarrollar su capacidad de participación en la vida social, cultural,
política y económica.
Dentro del ámbito de la educación de adultos, los poderes públicos
atenderán preferentemente a aquellos grupos o sectores sociales con carencias y
necesidades de formación básica o con dificultades para su inserción laboral.
En los establecimientos penitenciarios se garantizará a la población
reclusa la posibilidad de acceso a esta educación.
La organización y la metodología de la educación de adultos se basarán
en el autoaprendizaje, en función de sus experiencias, necesidades e intereses, a través
de la enseñanza presencial, y por sus adecuadas características, de la educación a
distancia.
Artículo 52.
Las personas adultas que quieran adquirir los conocimientos equivalentes a
la educación básica contarán con una oferta adaptada a sus condiciones y necesidades.
Las Administraciones educativas velarán para que todas las personas
adultas que tengan el título de Graduado Escolar puedan acceder a programas o centros
docentes que les ayuden a alcanzar la formación básica prevista en la presente ley para
la Educación Secundaria Obligatoria.
Las Administraciones educativas, en las condiciones que al efecto se
establezcan, organizarán periódicamente pruebas para que las personas mayores de
dieciocho años de edad puedan obtener directamente el título de Graduado en Educación
Secundaria. En dichas pruebas se valorarán las capacidades generales propias de la
educación básica.
Artículo 53.
Las Administraciones educativas promoverán medidas tendentes a ofrecer a
todos los ciudadanos la oportunidad de acceder a los niveles o grados de las enseñanzas
no obligatorias reguladas en la presente ley.
Las personas adultas podrán cursar el Bachillerato y la Formación
Profesional específica en los centros docentes ordinarios siempre que tengan la
titulación requerida. No obstante, podrán disponer para dichos estudios de una oferta
específica y de una organización adecuada a sus características.
Las Administraciones competentes ampliarán la oferta pública de
educación a distancia con el fin de dar una respuesta adecuada a la formación permanente
de las personas adultas.
Las administraciones educativas, en las condiciones que al efecto se
establezcan, organizarán pruebas para que los adultos mayores de veintitrés años puedan
obtener directamente el título de Bachiller. Igualmente se organizarán pruebas para la
obtención de títulos de Formación Profesional en las condiciones y en los casos que se
determinen.
Los mayores de veinticinco años de edad podrán ingresar directamente en
la Universidad, sin necesidad de titulación alguna, mediante la superación de una prueba
específica.
Artículo 54.
La educación de las personas adultas podrá impartirse en centros
docentes ordinarios o específicos. Estos últimos estarán abiertos al entorno y
disponibles para las actividades de animación sociocultural de la comunidad.
Los profesores que impartan a los adultos enseñanzas de las comprendidas
en la presente ley, que conduzcan a la obtención de un título académico o profesional,
deberán contar con la titulación establecida con carácter general para impartir dichas
enseñanzas. Las Administraciones educativas facilitarán a estos profesores la formación
didáctica para responder a las necesidades de las personas adultas.
Las Administraciones educativas podrán establecer convenios de
colaboración con las Universidades, Corporaciones locales y otras entidades, públicas o
privadas, dándose en este último supuesto preferencia a las asociaciones sin ánimo de
lucro para la educación de adultos. Asimismo, desarrollarán programas y cursos para
responder a las necesidades de gestión, organización, técnicas y especialización
didáctica en el campo de la educación de adultos.
TÍTULO IV
DE LA CALIDAD DE LA ENSEÑANZA
Artículo 55.
Los poderes públicos prestarán una atención prioritaria al
conjunto de factores que favorecen la calidad y mejora de la enseñanza, en especial a:
La cualificación y formación del profesorado.
La programación docente.
Los recursos educativos y la función directiva.
La innovación y la investigación educativa.
La orientación educativa y profesional.
La inspección educativa.
La evaluación del sistema educativo.
Artículo 56.
La formación inicial del profesorado se ajustará a las necesidades de
titulación y de cualificación requerida por la ordenación general del sistema
educativo.
La formación permanente constituye un derecho y una obligación de todo
el profesorado y una responsabilidad de las Administraciones educativas y de los propios
centros. Periódicamente, el profesorado deberá realizar actividades de actualización
científica, didáctica y profesional en los centros docentes, en instituciones formativas
específicas, en las Universidades y, en el caso del profesorado de Formación
Profesional, también en las empresas.
Las Administraciones educativas planificarán las actividades necesarias
de formación permanente del profesorado y garantizarán una oferta diversificada y
gratuita de estas actividades. Se establecerán las medidas oportunas para favorecer la
participación del profesorado en estos programas.
Asimismo, dichas Administraciones programarán planes especiales
mediante acuerdos con las Universidades para facilitar el acceso de los profesores a
titulaciones que permitan la movilidad entre los distintos niveles educativos, incluidos
los universitarios.
Las Administraciones educativas fomentarán:
Los programas de formación permanente del profesorado.
La creación de centros o institutos para la formación permanente del
profesorado.
La colaboración con las Universidades, la Administración local, y otras
instituciones para la formación del profesorado.
Artículo 57.
Los centros docentes completarán y desarrollarán el currículo de los
niveles, etapas, ciclos, grados y modalidades de enseñanza en el marco de su
programación docente.
Las Administraciones educativas contribuirán al desarrollo del currículo
favoreciendo la elaboración de modelos de programación docente y materiales didácticos
que atiendan a las distintas necesidades de los alumnos y del profesorado.
En la elaboración de tales materiales didácticos se propiciará la
superación de todo tipo de estereotipos discriminatorios, subrayándose la igualdad de
derechos entre sexos.
Las Administraciones educativas fomentarán la autonomía pedagógica y
organizativa de los centros y favorecerán y estimularán el trabajo en equipo de los
profesores.
Las Administraciones locales podrán colaborar con los centros educativos
para impulsar las actividades extraescolares y promover la relación entre la
programación de los centros y el entorno socioeconómico en que éstos desarrollan su
labor.
Artículo 58.
Los centros docentes estarán dotados de los recursos educativos, humanos
y materiales necesarios para garantizar una enseñanza de calidad.
Los centros públicos dispondrán de autonomía en su gestión económica
en los términos establecidos en las leyes.
Las Administraciones educativas favorecerán el ejercicio de la función
directiva en los centros docentes mediante la adopción de medidas que mejoren la
preparación y la actuación de los equipos directivos de dichos centros.
Las Administraciones educativas podrán adscribir a los centros públicos
un administrador que, bajo la dependencia del director del centro, asegurará la gestión
de los medios humanos y materiales de los mismos. En tales centros, el administrador
asumirá a todos los efectos el lugar y la competencia del secretario. Asimismo, se
incorporará como miembro de pleno derecho a la comisión económica a que se refiere el
artículo 44 de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la
Educación.
Los administradores serán seleccionados de acuerdo con los
principios de mérito y capacidad entre quienes acrediten la preparación adecuada para
ejercer las funciones que han de corresponderles.
Con el objeto de obtener la máxima rentabilidad de los recursos, la
organización territorial de la Administraciones educativas podrá configurarse en
unidades de ámbito geográfico inferior a la provincia, para la coordinación de los
distintos programas y servicios de apoyo a las actividades educativas.
Artículo 59.
Las Administraciones educativas fomentarán la investigación y
favorecerán la elaboración de proyectos que incluyan innovaciones curriculares,
metodológicas, tecnológicas, didácticas y de organización de los centros docentes.
Corresponde al Gobierno fijar los requisitos de acuerdo con los que
podrán realizarse las experimentaciones que afecten a las condiciones de obtención de
títulos académicos y profesionales. Dichas experimentaciones requerirán, en todo caso,
autorización expresa a efectos de la homologación de los títulos correspondientes.
Artículo 60.
La tutoría y orientación de los alumnos formará parte de la función
docente. Corresponde a los centros educativos la coordinación de estas actividades. Cada
grupo de alumnos tendrá un profesor tutor.
Las Administraciones educativas garantizarán la orientación académica,
psicopedagógica y profesional de los alumnos, especialmente en lo que se refiere a las
distintas opciones educativas y a la transición del sistema educativo al mundo laboral,
prestando singular atención a la superación de hábitos sociales discriminatorios que
condicionan el acceso a los diferentes estudios y profesiones. La coordinación de las
actividades de orientación se llevará a cabo por profesionales con la debida
preparación. Asimismo, las Administraciones educativas garantizarán la relación entre
estas actividades y las que desarrollen las Administraciones locales en este campo.
Artículo 61.
Las Administraciones educativas ejercerán la función inspectora para
garantizar el cumplimiento de las leyes y la mejora de la calidad del sistema educativo.
El Estado ejercerá la alta inspección que le corresponde a fin de
garantizar el cumplimiento de las obligaciones de los poderes públicos en materia de
educación.
Artículo 62.
La evaluación del sistema educativo se orientará a la permanente
adecuación del mismo a las demandas sociales y a las necesidades educativas y se
aplicará sobre los alumnos, el profesorado, los centros, los procesos educativos y sobre
la propia Administración.
Las Administraciones educativas evaluarán el sistema educativo en el
ámbito de sus competencias.
La evaluación general del sistema educativo se realizará por el
Instituto Nacional de Calidad y Evaluación. El Gobierno, previa consulta a las
Comunidades Autónomas, determinará la organización y proveerá los medios de toda
índole que deban adscribirse al Instituto Nacional de Calidad y Evaluación.
Las Administraciones educativas participarán en el gobierno y
funcionamiento del Instituto Nacional de Calidad y Evaluación, que podrá realizar las
actividades siguientes:
Elaborar sistemas de evaluación para las diferentes enseñanzas reguladas
en la presente ley y sus correspondientes centros.
Realizar investigaciones, estudios y evaluaciones del sistema educativo y,
en general, proponer a las Administraciones educativas cuantas iniciativas y sugerencias
puedan contribuir a favorecer la calidad y mejora de la enseñanza.
TÍTULO V
DE LA COMPENSACIÓN DE LAS DESIGUALDADES EN LA EDUCACIÓN
Artículo 63.
Con el fin de hacer efectivo el principio de igualdad en el ejercicio del
derecho a la educación, los poderes públicos desarrollarán las acciones de carácter
compensatorio en relación con las personas, grupos y ámbitos territoriales que se
encuentran en situaciones desfavorables y proveerán los recursos económicos para ello.
Las políticas de educación compensatoria reforzarán la acción del
sistema educativo de forma que se eviten las desigualdades derivadas de factores sociales,
económicos, culturales, geográficos, étnicos o de otra índole.
El Estado y las Comunidades Autónomas fijarán sus objetivos prioritarios
de educación compensatoria.
Artículo 64.
Las Administraciones educativas asegurarán una actuación
preventiva y compensatoria garantizando, en su caso, las condiciones más favorables para
la escolarización, durante la Educación Infantil, de todos los niños cuyas condiciones
personales, por la procedencia de un medio familiar de bajo nivel de renta, por su origen
geográfico o por cualquier otra circunstancia, supongan una desigualdad inicial para
acceder a la educación obligatoria y para progresar en los niveles posteriores.
Artículo 65.
En el nivel de Educación primaria, los poderes públicos garantizarán a
todos los alumnos un puesto gratuito en su propio municipio en los términos que resultan
de la aplicación de la Ley Orgánica del Derecho a la Educación.
Excepcionalmente, en la Educación Primaria y en la Educación Secundaria
Obligatoria, en aquellas zonas rurales en que se considere aconsejable, se podrá
escolarizar a los niños en un municipio próximo al de su residencia para garantizar la
calidad de la enseñanza. En este supuesto, las Administraciones educativas prestarán de
forma gratuita los servicios escolares de transporte, comedor y, en su caso, internado.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el capítulo quinto de esta ley, las
Administraciones educativas dotarán a los centros cuyos alumnos tengan especiales
dificultades para alcanzar los objetivos generales de la educación básica debido a sus
condiciones sociales, de los recursos humanos y materiales necesarios para compensar esta
situación. La organización y programación docente de estos centros se adaptará a las
necesidades específicas de los alumnos.
Con el objeto de asegurar la educación de los niños, las
Administraciones públicas asumirán subsidiariamente su cuidado y atención cuando las
familias se encuentran en situaciones que les impidan ejercer sus responsabilidades.
Artículo 66.
Para garantizar la igualdad de todos los ciudadanos en el ejercicio del
derecho a la educación se arbitrarán becas y ayudas al estudio que compensarán las
condiciones socioeconómicas desfavorables de los alumnos y se otorgarán en la enseñanza
postobligatoria, además, en función de la capacidad y el rendimiento escolar. Se
establecerán, igualmente, los procedimientos de coordinación y colaboración necesarios
para articular un sistema eficaz de verificación y control de las becas concedidas.
La igualdad de oportunidades en la enseñanza postobligatoria será
promovida, asimismo, mediante la adecuada distribución territorial de una oferta
suficiente de plazas escolares.
Las políticas compensatorias en el ámbito de la educación especial y de
las personas adultas se realizarán de acuerdo con los criterios previstos por esta ley.
Artículo 67.
El Estado, con el fin de alcanzar sus objetivos en política de educación
compensatoria, podrá proponer a las Comunidades Autónomas programas específicos de este
carácter, de acuerdo con lo previsto en este título.
La realización de estos programas de educación compensatoria se
efectuará mediante convenio entre el Estado y las Comunidades Autónomas, a las que
corresponderá su ejecución.
DISPOSICIONES ADICIONALES
Disposición 1.
El Gobierno, previo informe de las Comunidades Autónomas,
aprobará el calendario de aplicación de la nueva ordenación del sistema educativo, que
tendrá un ámbito temporal de diez años a partir de la publicación de la presente ley.
En dicho calendario se establecerá también la extinción gradual de los planes de
estudio en vigor, la implantación de los nuevos currículos, así como las equivalencias
a efectos académicos de los años cursados según los planes de estudio que se extingan.
El calendario de implantación del nuevo sistema educativo establecerá también el
procedimiento de adecuación de los conciertos educativos vigentes a las nuevas
enseñanzas, en los términos previstos en la disposición transitoria tercera de esta
ley.
Disposición 2.
La enseñanza de la Religión se ajustará a lo establecido en el
acuerdo sobre enseñanza y asuntos culturales suscrito entre la Santa Sede y el Estado
español, y en su caso, a lo dispuesto en aquellos otros que pudieran suscribirse con
otras confesiones religiosas. A tal fin, y de conformidad con lo que dispongan dichos
acuerdos, se incluirá la Religión como área o materia en los niveles educativos que
corresponda, que será de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario
para los alumnos.
Disposición 3.
Los poderes públicos dotarán al conjunto del sistema educativo de los
recursos económicos necesarios para dar cumplimiento a lo establecido en la presente ley,
con el fin de garantizar la consecución de los objetivos en ella previstos.
Al objeto de situar nuestro sistema educativo en el nivel que
permita su plena homologación en el contexto europeo, respondiendo a las necesidades
derivadas de la movilidad y el libre establecimiento, el gasto público al finalizar el
proceso de aplicación de la reforma será equiparable al de los países comunitarios.
Los poderes públicos establecerán las necesidades educativas derivadas
de la aplicación de la reforma, de manera que se dé satisfacción a la demanda social,
con la participación de los sectores afectados.
Con el fin de asegurar la necesaria calidad de la enseñanza, las
Administraciones educativas proveerán los recursos necesarios para garantizar, en el
proceso de aplicación de la presente ley, la consecución de los siguientes objetivos:
Un número máximo de alumnos por aula que en la enseñanza obligatoria
será de 25 para la Educación Primaria y de 30 para la Educación Secundaria Obligatoria.
Una oferta de actividades de formación permanente para que todos los
profesores puedan aplicar los cambios curriculares y las orientaciones pedagógicas y
didácticas derivadas de la aplicación y desarrollo de la presente ley.
La incorporación a los centros completos de educación obligatoria de, al
menos, un profesor de apoyo para atender a los alumnos que presenten problemas de
aprendizaje y la creación de servicios para atender dichas necesidades en los centros
incompletos.
La inclusión en los planes institucionales de formación permanente del
profesorado de licencias por estudio y otras actividades para asegurar a todos los
profesores a lo largo de su vida profesional la posibilidad de acceder a períodos
formativos fuera del centro escolar.
La creación de servicios especializados de orientación educativa,
psicopedagógica y profesional que atiendan a los centros que impartan enseñanza de
régimen general de las regladas en la presente ley.
El Ministerio de Educación y Ciencia presentará anualmente ante la
Comisión de Educación y Cultura del Congreso de los Diputados y ante la Comisión de
Educación, Universidades, Investigación y Cultura del Senado un informe con el fin de
que éstas conozcan, debatan y evalúen el proceso de desarrollo de la reforma educativa,
así como la aplicación de los medios humanos y materiales precisos para la consecución
de sus objetivos.
Disposición 4.
El actual título de Graduado Escolar permitirá acceder al segundo ciclo
de la Enseñanza Secundaria Obligatoria y tendrá los mismos efectos profesionales que el
título de Graduado en Educación Secundaria. Durante el plazo de cinco años continuarán
convocándose pruebas extraordinarias para la obtención del actual título de Graduado
Escolar.
El actual título de Bachiller permitirá acceder al segundo curso del
nuevo Bachillerato, de cualquiera de sus modalidades, y tendrá los mismos efectos
profesionales que el nuevo título de Bachiller.
El actual título de Técnico Auxiliar tendrá los mismos efectos
académicos que el título de Graduado en Educación Secundaria y los mismos efectos
profesionales que el nuevo título de Técnico en la correspondiente profesión.
El actual título de Técnico Especialista tendrá los mismos efectos
académicos y profesionales que el nuevo título de Técnico Superior en la
correspondiente especialidad.
El certificado de Aptitud Pedagógica será equivalente al título
profesional al que se refiere el artículo 24.2 de esta ley. Estarán exceptuados de la
exigencia de este título profesional los maestros y licenciados en Pedagogía. Asimismo,
el Gobierno podrá determinar las circunstancias en las que la experiencia previa se
considerará equivalente a la posesión del mencionado título profesional.
El Gobierno establecerá las equivalencias de los demás títulos
afectados por esta ley.
Disposición 5.
Las referencias, contenidas en la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de
Julio, reguladora del Derecho a la Educación, a los actuales niveles educativos se
entienden sustituidas por las denominaciones que, para los distintos niveles y etapas
educativas y para los respectivos centros, se establecen en esta ley.
Disposición 6.
Los artículos 11.2, 23 y 24 de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de
julio, reguladora del Derecho a la Educación, quedan modificados en los términos
siguientes:
"Artículo 11.2. La adaptación de lo preceptuado en esta
ley a los centros que impartan enseñanzas no comprendidas en el apartado anterior, así
como a los centros de Educación Infantil y a los centros integrados que abarquen dos o
más de las enseñanzas a que se refiere este artículo, se efectuará reglamentariamente.
Artículo 23. La apertura y funcionamiento de los centros
docentes privados que impartan enseñanzas, tanto de régimen general como de régimen
especial, se someterán al principio de autorización administrativa. La autorización se
concederá siempre que reúnan los requisitos mínimos que se establezcan de acuerdo con
lo dispuesto en el artículo 14 de esta ley. Estos centros gozarán de plenas facultades
académicas. La autorización se revocará cuando los centros dejen de reunir estos
requisitos.
Artículo 24. 1. Los centros privados que impartan enseñanzas
que no conduzcan a la obtención de un título con validez académica quedarán sometidos
a las normas de derecho común. Estos centros no podrán utilizar ninguna de las
denominaciones establecidas para los centros docentes, ni cualesquiera otras que pudieran
inducir a error o confusión con aquéllas.
Por razones de protección a la infancia, los centros privados que acogen
de modo regular niños de edades correspondientes a la Educación Infantil, quedarán
sometidos al principio de autorización administrativa a que se refiere el artículo
23."
Disposición 7.
Las Administraciones competentes realizarán las transformaciones
que sean necesarias, así como las adaptaciones transitorias pertinentes para que los
actuales centros públicos se ajusten a lo previsto en esta ley.
Disposición 8.
Los centros docentes privados de Educación Preescolar, de Educación
General Básica y de Formación Profesional de primer grado que tengan autorización o
clasificación definitiva en virtud de normas anteriores a esta ley, así como los centros
docentes de Bachillerato y de Formación Profesional de segundo grado clasificados como
homologados, adquirirán automáticamente la condición de centros autorizados prevista en
la disposición adicional sexta de esta ley, para impartir los correspondientes niveles
educativos actuales hasta su extinción.
En función de la ordenación del sistema educativo establecida en la
presente ley, los centros privados autorizados, a que se refiere el apartado anterior, se
entienden autorizados para impartir las siguientes enseñanzas.
Centros de Educación Preescolar: Educación Infantil de segundo ciclo.
Centros de Educación General Básica: Educación Primaria.
Centros de Bachillerato: Bachillerato en la modalidad de Humanidades y
Ciencias Sociales, así como en la de Ciencias de la Naturaleza y la Salud.
Centros de Formación Profesional: ciclos formativos de grado medio.
Los centros privados que impartan enseñanzas según lo dispuesto en el
apartado anterior se atendrán, en cuanto al número de unidades, a los términos de su
autorización.
Sin perjuicio de lo establecido en los apartados anteriores, los centros
docentes privados serán autorizados también para impartir otros ciclos, niveles, etapas,
grados y modalidades en los términos establecidos en el artículo 23 de la Ley Orgánica
8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación, modificado por la
disposición adicional sexta de esta ley.
Disposición 9.
Son bases del régimen estatutario de los funcionarios públicos docentes,
además de las recogidas en la Ley 30/1984, de 2 de agosto, de Medidas para la Reforma de
la Función Pública, modificada por la Ley 23/1988, de 28 de julio, las reguladas por
esta ley para el ingreso, la movilidad entre los cuerpos docentes y la adquisición de la
condición de catedrático, la reordenación de los cuerpos y escalas, y la provisión de
puestos mediante concurso de traslados de ámbito nacional. El Gobierno desarrollará
reglamentariamente las bases reguladas por esta ley en aquellos aspectos que sean
necesarios para garantizar el marco común básico de la función pública docente. (sigue) |